Aug 24

Jorge Aragón Campos

Con toda seguridad, usted ya está enterado de la existencia de un grupo de damnificados por el pasado proceso electoral, conocido como “las viudas de Vizcarra”, pero la idea hoy no es hablar de ellos, que bastante tinta y pixeles les han dedicado, sino de sus némesis a quienes, cosa curiosa, nadie menciona e inclusive, según parece, ni siquiera los hacen en el mundo; pero existen, los he visto y leído y sin lugar a dudas los podemos llamar… Las Doncellas del MALOVA (de preferencia, acompañar con música de Richard Clayderman).

Entre las Doncellas, lo mismo hay periodistas que dirigentes partidarios y empresarios (sí, también entre ellos hay quienes le atinaron; ¿o qué pensaba, qué todos los hombres de dinero le fueron al innombrable? No señor, de ninguna manera). Eso sí, en esencia son igualitos a las viudas, la única diferencia es que a diferencia de aquellas, éstas ganaron y eso cambia mucho las cosas, aunque nada más en apariencia porque contrario a lo que dice la canción, sí es lo mismo reír que llorar.

Las Doncellas están convencidas de una verdad absoluta: MALOVA se las debe. Pareciera ser que en una noche de luna, ellas ofrecieron su “virtud” a los dioses de la política y del voto, en una especie de sacrificio a favor del góber electo, y todo indica que los dioses les sonrieron.

Pero la psique de estas núbiles chicuelas es algo especial, por no decir que francamente rara: la idea es que no perdieron nada durante la dichosa ceremonia, por el contrario: se volvieron más puras… frágiles… transparentes… de cristal. O sea que nunca las dieron. Según ellas. Y excuso decirles, que desde el cuatro de julio se han vuelto la bichi. Ahora resulta que ya no se puede salir a la calle, mucho menos pretender hacer vida pública, si no se cuenta con un certificado de buena conducta expedido por… ¡Las Doncellas del MALOVA! En serio. El riesgo es enorme, porque a la menor provocación lo pueden dejar a usted catalogado como… ¡viuda de Vizcarra! Lo cual, ya ha de sospecharlo, es infinitamente peor a que le comprueben a uno que, la última visita al DF, la hizo nada más para contraer matrimonio gay.

A decir verdad, se pasan de meneadas… y celosas. Traen la fijación de que durante los próximos seis años, MALOVA podrá disponer de ellas el día que quiera, a la hora que quiera y en la posición que quiera. Pero eso sí: nomás con ellas. Cuidadito con andar viendo a otras, y qué ni se le ocurra pensar en alguna que no forme parte de aquel grupo original y primigenio, que se ofreció a los Dioses en aquella inolvidable noche donde, gracias a sus conjuros, MALOVA quedó condenado al triunfo.

Voy a poner en riesgo mi integridad física: ¿sabía usted que MALOVA ya estuvo en El Miradero? Se lo juro por ésta: pidió lengua y machaca. Usted puede hacer lo mismo, o si gusta hay desayunos completos desde sesenta pesos. Dese la vuelta que, finalmente, el lugar está a sólo quince minutos del centro. Ahí mismo conozca el museo INSECTARIA, que ha quedado increíble, un verdadero orgullo para Sinaloa: en el kilómetro siete y medio, en La Higuerita, por la carretera a Culiacancito. Pasan Bacurimí, pasan Bellavista, pasan Huertos del Pedregal, luego hay una gasolinería (a mano derecha) y ya de ahí se alcanzan a ver los anuncios. También hay carpintería: hay catálogo de muebles y puede ordenarlos a su gusto. Nos vemos aquí el próximo jueves, y todos los días de lunes a viernes en el programa LA FERIA, por RADIO UAS a la una de la tarde. En jaragonc@gmail.com pueden enviar sus comentarios.

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Aug 02

Jorge Aragón Campos

Pues sí, los temores manifestados por MALOVA, reflejan la gravedad de la situación en que estamos metidos, nada más espero y ese miedo sirva de acicate para tomar medidas que desde hace mucho debieron ser tomadas, las cuales no sé por qué razones han brillado por su ausencia. Para empezar, será fundamental el nombre de quien sustituirá a doña pepita, porque ya ve usted lo balín que nos resultó y, peor aún, esa insistencia en sostenerla que todavía sigo sin entender. Es fundamental que el gobernador electo se sienta seguro: por ahí empieza el proceso que nos llevará a sentirnos igual al resto de los sinaloenses. Lo digo en serio: si él tiene razones para dejarse llevar por el miedo, qué podemos esperar nosotros. Con mayor razón ahora que, si se fijan, del Procurador estatal ya ni quien se acuerde. A eso hemos llegado.
Les tengo una exclusiva: debido a su preocupación ante el riesgo de que a MALOVA se le cuelen recomendados y cuates al gabinete, el chapo Solano le va a prestar la llavecita aquella que uso para asegurar la puerta del PAN estatal, con el fin de impedir la entrada a candidatos externos que fueran miembros de otros partidos. Y ya ven ustedes lo buena que le salió. Vamos a tener dream team.
Ya lo platicamos mientras tragábamos como puercas plazueleras en El Miradero: don Mario Montijo no necesita defenderse ni que lo defiendan. No sólo tiene a su favor
el peso de su trayectoria, también cuenta el descomunal desprestigio de quien pretendió perjudicarlo. La verdad es que en vez de dañarlo le hizo un favor. Yo por eso mejor ni había dicho nada, pero ya que más de uno le entró al ruedo… pues yo también.
¡Hay fregados, que horror de calor nos está pegando! Lo bueno es que yo desayuno casi diario en El Miradero, y si ustedes no lo hacen es porque no quieren: está a sólo
quince minutos del centro, y es un lugar fresco y agradable para pasarla bien. También hay desayunos completos desde sesenta pesos, así que no no tiene usted pretexto. Ahí mismo conozca el museo INSECTARIA, que ha quedado increíble, un verdadero orgullo para Sinaloa: en el kilómetro siete y medio, en La Higuerita, por la carretera a Culiacancito. Pasan Bacurimí, pasan Bellavista, pasan Huertos del Pedregal, luego hay una gasolinería (a mano derecha) y ya de ahí se alcanzan a ver los anuncios. También hay carpintería: hay catálogo de muebles y pueden ordenarlos a su gusto. Nos vemos aquí el próximo sábado, y todos los días de lunes a viernes en el programa LA FERIA, por RADIO UAS a la una de la tarde. En jaragonc@gmail.com pueden enviar sus comentarios.

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Jul 15

Jorge Aragón Campos

Los autores de la columna Malecón (tengo entendido que la escriben entre varios), del periódico Noroeste, hicieron referencia, ayer miércoles, a la supuesta situación que se vive en el Instituto Sinaloense de Cultura, como consecuencia del resultado electoral del pasado cuatro de julio. Entre otras cosas afirman, a la vez que preguntan, lo siguiente: “El gran problema lo tendrá el teatrero Rodolfo “El Fito” Arriaga, pues se la jugó con Vizcarra, y Cuén no lo quiere por antiguos problemas en la UAS. ¿Incursionará en el teatro de calle?”.
Conozco a Arriaga desde 1974, cuando inició su carrera artística en la Preparatoria Central de la UAS; he sido testigo de la dilatada trayectoria de este artista excepcional que, aunque suene trillado, ha puesto en alto el nombre de México, de Sinaloa y de Culiacán en los foros teatrales de diversas partes del mundo, y por lo mismo sostengo que, desde mucho atrás, “El Fito” no ha ocupado de bules para nadar.
Heredero directo de Óscar Liera, Rodolfo Arriaga ha encabezado el TATUAS desde la muerte del dramaturgo, y en más de una ocasión ha sorteado temporales hasta de categoría cinco, logrando siempre acomodar en buen puerto el barco del teatro sinaloense. Sí, por si los articulistas de Noroeste no están enterados, cuando se habla de Arriaga y del Tatuas estamos hablando del teatro sinaloense, al menos en el sentido de una de las más importantes agrupaciones del mundo de habla hispana, ya no digamos de México. Son un orgullo para la región, y si se ven obligados a retornar a la calle (un espacio que no les es extraño), no sería extraño, ya lo han hecho otras veces e igualmente lo harán con espectáculos de calidad, pues el buen nivel de sus representaciones es debido a su constancia, esfuerzo y talento. No habrá motivo de vergüenza, al menos no para ellos, más sí para quienes lo permitan y para quienes desde hoy lo auspician.
Arriaga le fue a Vizcarra. Vizcarra perdió y fito con él. Punto. Yo no voy a permitir que se lleven a la hoguera a nadie por ese hecho. La trayectoria de una persona no se va redefinir de la noche a la mañana por haber errado o acertado en la ruleta electoral, y menos cuando en lo cultural todo es ahora más sombras que luces: no se nos olvide que el gobernador electo no ha dicho una palabra sobre el tema.
Y eso es muuuuy grave.
Seguiremos con el tema, pero por favor que sea en El Miradero, ahora que hay desayunos desde sesenta pesos y el lugar está a sólo quince minutos del centro. Ahí mismo conozca el museo INSECTARIA, que ha quedado increíble, un verdadero orgullo para Sinaloa (han de querer mandarlo a la calle también): en el kilómetro siete y medio, en La Higuerita, por la carretera a Culiacancito. Pasan Bacurimí, pasan Bellavista, pasan Huertos del Pedregal, luego hay una gasolinería (a mano derecha) y ya de ahí se alcanzan a ver los anuncios. También hay carpintería: hay catálogo de muebles y pueden ordenarlos a su gusto. Nos vemos aquí el próximo sábado, y todos los días de lunes a viernes en el programa LA FERIA, por RADIO UAS a la una de la tarde. En jaragonc@gmail.com pueden enviar sus comentarios

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Jul 13

Jorge Aragón Campos

Fue a mediados de los setentas que el caderazo, una forma de baile, estuvo de moda. Lo recuerdo muy bien, pues en esa época fue la fiesta de dieciocho años de la que fuera mi primera novia, y en la pachanga insistió en llevarme hasta la pista para que le sacáramos chispas al vitropiso. Yo, que siempre he sido una papa para todo lo referente a mover el bote, me concreté a morder rebozo y de manera sistemática me resistí a sus insinuaciones.
Desde entonces, adiós gubernatura.
Ahora que las cosas ya comienzan a retornar a la normalidad, vislumbro de forma clara a dos que son auténticas ganadoras: mi amá y su hermana (ergo mi tía) la Elva. Desde que todo empezó, al que la quería oír mi amá le comunicaba sus observaciones: “a mi no me la pegan, este MALOVA tomó clases de baile en alguna academia de danza, porque ese movimiento de caderas ¡qué bárbaro! Solo los profesionales”. Pero no nada más era lo que decía, sino la forma: echaba los ojos un poco para atrás y la frente se le perlaba de sudor. Luego la Elva entraba al ruedo para seguirle la onda: “sí, Alba, porque fíjate como echa los brazos para atrás y se pone las manos en la nuca… y no pierde el ritmo”. Ya encarreradas, el par de viejas lúbricas se iban de frente, dándose piola la una a la otra hasta terminar no sé dónde, porque cuantas veces ocurrió lo que les cuento, yo mejor opté por alejarme con toda discreción.
En fin, por lo que se ha visto, la gracia para el baile puede tener sus repercusiones, algo que con toda seguridad más de uno lo habrá experimentado y, por lo mismo, quiero asegurarme de hacerlo notar como una consecuencia de mis agudas cualidades de observación, y aparte sugerir que dicha modalidad, dada su efectividad mostrada, no debe abandonarse en el futuro que viene; bien que mal, por ejemplo, el formato de los informes anuales ha abandonado los rígidos moldes ya caducos, pero no se ha tenido la habilidad para encontrar un formato efectivo que sustituya al anterior. Conviene explorar las posibilidades de esa vertiente, sirve que hasta se recuperaría la atención del gran público. Si gustan, me ofrezco como asesor para la decoración del Congreso: tengo por ahí, toda empolvada pero funcional, una esfera cubierta de espejos que puede vivir un segundo aire.
Ustedes dirán.
Qué buena noticia: ahora en El Miradero hay desayunos completos desde sesenta pesos. Dese la vuelta que, finalmente, el lugar está a sólo quince minutos del centro. Ahí mismo conozca el museo INSECTARIA, que ha quedado increíble, un verdadero orgullo para Sinaloa: en el kilómetro siete y medio, en La Higuerita, por la carretera a Culiacancito. Pasan Bacurimí, pasan Bellavista, pasan Huertos del Pedregal, luego hay una gasolinería (a mano derecha) y ya de ahí se alcanzan a ver los anuncios. También hay carpintería: hay catálogo de muebles y pueden ordenarlos a su gusto. Nos vemos aquí el próximo jueves, y todos los días de lunes a viernes en el programa LA FERIA, por RADIO UAS a la una de la tarde. En jaragonc@gmail.com pueden enviar sus comentarios.

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Apr 12

Jorge Aragón Campos

La batalla por la gubernatura es ya un circo de dos pistas. Primeramente, la grilla que inició desde mucho tiempo atrás: los amarres, los periodicazos, las presiones, los chantajes, etc. Y hasta hace poco, a partir de definirse con claridad las dos candidaturas, la publicidad ha entrado al ruedo.

Vizcarra presenta un frente de batalla más completo: prensa, radio, televisión y publicidad exterior, mientras que MALOVA apenas responde con esta última, lo cual lo pone en evidente desventaja, al menos en términos de presencia.

No les voy a mentir: no he visto ni escuchado un solo spot de Vizcarra. Me han llegado algunos comentarios de quienes sí lo han hecho (todos negativos), pero me parecen opiniones interesadas y, por lo tanto, parciales.

No valen, pues.

Pero la publicidad exterior sí la he visto… y mucho.

El que es primero en tiempo es primero en derecho, así que inicio con la del PRI, cuyos errores son notorios. En la imagen gráfica de Vizcarra, el paisaje es blanco lo cual es bueno; en psicología del color, el blanco evoca cualidades necesarias para cualquiera que se postule a lo que sea: honestidad, pureza, santidad.

En serio.

Sin embargo, conviene mencionar que son muy pocos los casos donde la publicidad funciona como una ciencia exacta, y uno de ellos es cuando dicta la necesidad de darle al discurso unicidad y direccionalidad, es decir, pocos elementos y muy claros. En una campaña política nunca veremos slogans (en plural), siempre será slogan (en singular), salvo en el caso de… Vizcarra. ¿Quién es el asesor? Digo, para que nos explique que promete el candidato: ¿pocas palabras o ayudar a la gente? ¿Qué es lo importante, que el tipo habla poco o que tiene buena disponibilidad? El error es de párvulos.

Pero ahí está.

Con la foto andamos peor. En producción existe una regla de oro: ninguna computadora puede resolver un camarazo. En una sesión fotográfica o de video, nunca hay que dejar para después las correcciones, la imagen debe ser buena de origen, para luego, en la computadora, retocar, lo cual no es igual a corregir. Imposible saber las fallas que traía, pero el uso excesivo del blur (un filtro del software Photoshop que sirve para suavizar las imperfecciones de la piel) provocó que la foto luzca como si tuviera menor resolución: se ve menos definida que la tipografía. Para empeorar las cosas, el semblante de Vizcarra es el de una persona enferma: no tiene buen color, se ve pálido, amarillento (pudiera ser, también, consecuencia del excesivo filtraje). Por si esto no fuera mucho, encima escogieron (porque quiero pensar que tomaron varias) aquella donde luce una angulación casi frontal. Aquí es conveniente explicar un asunto técnico que no muchos conocen: el cuerpo humano no es simétrico, si lo dividimos en dos partes no obtendremos dos porciones iguales. La mano derecha no es igual a la izquierda, ni los pies son similares y el rostro no es excepción, de ahí que por lo general siempre nos parece “salir mejor” cuando nos toman fotos en ángulo de tres cuartos: es el que mejor oculta las diferencias entre las dos partes del rostro. Conforme vamos girando hacia la perspectiva frontal, más difícil será que nos veamos bien. Pues esa fue la que escogieron.

El error es grave. En la siguiente vemos la publicidad del MALOVA.

Qué buena noticia: ahora en El Miradero hay desayunos completos desde sesenta pesos. Dese la vuelta que, finalmente, el lugar está a sólo quince minutos del centro. Ahí mismo conozca el museo INSECTARIA, que ha quedado increíble, un verdadero orgullo para Sinaloa: en el kilómetro siete y medio, en La Higuerita, por la carretera a Culiacancito. Pasan Bacurimí, pasan Bellavista, pasan Huertos del Pedregal, luego hay una gasolinería (a mano derecha) y ya de ahí se alcanzan a ver los anuncios. También hay carpintería: hay catálogo de muebles y pueden ordenarlos a su gusto. Nos vemos aquí el próximo jueves, y todos los días de lunes a viernes en el programa LA FERIA, por RADIO UAS a la una de la tarde.  En jaragonc@gmail.com pueden enviar sus comentarios.

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