Jorge Aragón Campos
La batalla por la gubernatura es ya un circo de dos pistas. Primeramente, la grilla que inició desde mucho tiempo atrás: los amarres, los periodicazos, las presiones, los chantajes, etc. Y hasta hace poco, a partir de definirse con claridad las dos candidaturas, la publicidad ha entrado al ruedo.
Vizcarra presenta un frente de batalla más completo: prensa, radio, televisión y publicidad exterior, mientras que MALOVA apenas responde con esta última, lo cual lo pone en evidente desventaja, al menos en términos de presencia.
No les voy a mentir: no he visto ni escuchado un solo spot de Vizcarra. Me han llegado algunos comentarios de quienes sí lo han hecho (todos negativos), pero me parecen opiniones interesadas y, por lo tanto, parciales.
No valen, pues.
Pero la publicidad exterior sí la he visto… y mucho.
El que es primero en tiempo es primero en derecho, así que inicio con la del PRI, cuyos errores son notorios. En la imagen gráfica de Vizcarra, el paisaje es blanco lo cual es bueno; en psicología del color, el blanco evoca cualidades necesarias para cualquiera que se postule a lo que sea: honestidad, pureza, santidad.
En serio.
Sin embargo, conviene mencionar que son muy pocos los casos donde la publicidad funciona como una ciencia exacta, y uno de ellos es cuando dicta la necesidad de darle al discurso unicidad y direccionalidad, es decir, pocos elementos y muy claros. En una campaña política nunca veremos slogans (en plural), siempre será slogan (en singular), salvo en el caso de… Vizcarra. ¿Quién es el asesor? Digo, para que nos explique que promete el candidato: ¿pocas palabras o ayudar a la gente? ¿Qué es lo importante, que el tipo habla poco o que tiene buena disponibilidad? El error es de párvulos.
Pero ahí está.
Con la foto andamos peor. En producción existe una regla de oro: ninguna computadora puede resolver un camarazo. En una sesión fotográfica o de video, nunca hay que dejar para después las correcciones, la imagen debe ser buena de origen, para luego, en la computadora, retocar, lo cual no es igual a corregir. Imposible saber las fallas que traía, pero el uso excesivo del blur (un filtro del software Photoshop que sirve para suavizar las imperfecciones de la piel) provocó que la foto luzca como si tuviera menor resolución: se ve menos definida que la tipografía. Para empeorar las cosas, el semblante de Vizcarra es el de una persona enferma: no tiene buen color, se ve pálido, amarillento (pudiera ser, también, consecuencia del excesivo filtraje). Por si esto no fuera mucho, encima escogieron (porque quiero pensar que tomaron varias) aquella donde luce una angulación casi frontal. Aquí es conveniente explicar un asunto técnico que no muchos conocen: el cuerpo humano no es simétrico, si lo dividimos en dos partes no obtendremos dos porciones iguales. La mano derecha no es igual a la izquierda, ni los pies son similares y el rostro no es excepción, de ahí que por lo general siempre nos parece “salir mejor” cuando nos toman fotos en ángulo de tres cuartos: es el que mejor oculta las diferencias entre las dos partes del rostro. Conforme vamos girando hacia la perspectiva frontal, más difícil será que nos veamos bien. Pues esa fue la que escogieron.
El error es grave. En la siguiente vemos la publicidad del MALOVA.
Qué buena noticia: ahora en El Miradero hay desayunos completos desde sesenta pesos. Dese la vuelta que, finalmente, el lugar está a sólo quince minutos del centro. Ahí mismo conozca el museo INSECTARIA, que ha quedado increíble, un verdadero orgullo para Sinaloa: en el kilómetro siete y medio, en La Higuerita, por la carretera a Culiacancito. Pasan Bacurimí, pasan Bellavista, pasan Huertos del Pedregal, luego hay una gasolinería (a mano derecha) y ya de ahí se alcanzan a ver los anuncios. También hay carpintería: hay catálogo de muebles y pueden ordenarlos a su gusto. Nos vemos aquí el próximo jueves, y todos los días de lunes a viernes en el programa LA FERIA, por RADIO UAS a la una de la tarde. En jaragonc@gmail.com pueden enviar sus comentarios.





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