Jorge Aragón Campos
Bien dice la canción de Serrat “a veces los hijos se nos parecen”, y lo comento porque, sí, a veces se nos parecen pero en otras no.
Por ejemplo mi hija menor, la Amaranta, ya no representa ninguna duda para mí: es hija de su madre… y nada más. De mí, si acaso, habrá heredado algo de belleza física pero hasta ahí, es decir, del terreno de las apariencias no pasamos.
La Amaranta es inteligentísima, un verdadero cerebrito, una despreciable nerd que ha de ser la pesadilla de sus compañeros de clase. Acaban de entregarnos las calificaciones del último bimestre, y sólo tiene dos nueves mientras que el resto son puros dieces. Sumando el puntaje de total de la boleta, ya tiene una cuenta más alta de la que logré yo en toda mi vida académica, y conste que la secundaria la hice en cinco años, de economía hice uno y de contabilidad dos, antes de concluir periodismo.
Mi hija apenas va en sexto de primaria y ya hizo quedar en ridículo a su padre.
Pero eso no es lo peor; además, tiene un corazón frío, despiadado, que sólo se ablanda ante poderoso caballero, y que la hace estar fregando siempre con un ademán que hace con la mano derecha extendida, como el que hacen los limosneros, mientras entona el mantra “dame quinientos pesos, dame quinientos pesos, dame quinientos pesos”. No hace más que pensar en dinero, tan es así que, cuando la abracé para felicitarla por su excelente desempeño escolar, a la vez que le manifestaba el inmenso orgullo que me hacía sentir, su respuesta fue inmediata: y ese orgullo tuyo ¿cómo de cuánto estamos hablando?
De ese tamaño.
Y no se crean, esto que les cuento no es la única “satisfacción” que me ha dado. Luego les contaré, porque ahorita es importante señalar que estamos en un fin de semana de largo, y por esa razón El miradero abrirá este lunes. Los domingos sigue habiendo bufet, y no dejen de visitar el museo INSECTARIA, es una experiencia increíble: en el kilómetro siete y medio, en La Higuerita, por la carretera a Culiacancito. Pasan Bacurimí, pasan Bellavista, pasan Huertos del Pedregal, luego hay una gasolinería (a mano derecha) y ya de ahí se alcanzan a ver los anuncios. Ahí mismo hay carpintería: hay catálogo de muebles y pueden ordenarlos a su gusto y pagarlos con tarjeta de crédito. Nos vemos aquí el próximo martes, y todos los días de lunes a viernes en el programa LA FERIA, por RADIO UAS a la una de la tarde. En jaragonc@gmail.com pueden enviar sus comentarios.


