
Jorge Aragón Campos
Una señora, con su hijito de 4 años, está comiendo en un restaurante. En un descuido, el niño se mete una moneda en la boca y se atraganta. La madre intenta hacerle escupir la moneda golpeándole la espalda, dándole palmadas en el cuello, sacudiéndolo, sin éxito. El chico ya comienza a dar muestras de asfixia y la madre, desesperada, comienza a gritar pidiendo auxilio. Un señor se levanta de una mesa cercana, y con pasmosa tranquilidad, sin decir palabra alguna, le baja los pantalones a la criatura, toma sus pequeños testículos y los aprieta con gran fuerza, mientras los estira hacia abajo violentamente. Al mismo tiempo, le mete el dedo mayor en el trasero varias veces.
Automáticamente, el niño -ante el dolor irresistible- escupe la moneda, y el señor, con la misma pasmosa tranquilidad con la que se acercó, regresa a su mesa, se limpia su dedo con una servilleta sin decir palabra y retoma su comida como si nada hubiera pasado. Al rato, la señora, ya tranquilizada, se acerca para agradecerle que haya salvado la vida a su hijo (aunque este viene caminando de rodillas, con una mano agarrándose los genitales y con la otra frotándose su parte trasera) y le pregunta:
- ¿Usted es médico?
- No, señora, no soy médico: soy auditor de la Secretaría de Hacienda.
Efectivamente, la lucha por dotar a Culiacán de la tarifa 1F de la CFE (otros que están igual al señor del chiste anterior), viene de tiempo atrás y es mérito de muchos, pero nadie le quitará a Aguilar Padilla el mérito de haber pegado el último apretoncito y, por lo mismo, ser él quien coseche el triunfo. En realidad, los usuarios no percibiremos ningún cambio, pues merced al subsidio que gobierno del estado viene dando desde hace años, los culichis veníamos pagando el equivalente a la tarifa 1F. Sin embargo, es trascendente el hecho pues nos salva de estar sometidos a los altibajos de la administración estatal, quien ante una baja en sus participaciones (como actualmente ocurre) podría verse en la necesidad de suspender el subsidio, lo cual nos dejaría colgados de la brocha. Por otro lado, los recursos podrán ser utilizados en otros renglones que lo estén requiriendo.
No es poca cosa lo logrado.
Les recuerdo que mañana hay bufete en El Miradero, además ya cuenta con Internet inalámbrico y su atmósfera ofrece ahora una exhuberancia difícil de encontrar en cualquier otra parte: en el kilómetro siete y medio, en La Higuerita, por la carretera a Culiacancito. Pasan Bacurimí, pasan Bellavista, pasan Huertos del Pedregal, luego hay una gasolinería (a mano derecha) y ya de ahí se alcanzan a ver los anuncios. Ahí mismo hay carpintería: hay catálogo de muebles y pueden ordenarlos a su gusto y pagarlos con tarjeta de crédito. Nos vemos aquí el próximo martes, y todos los días de lunes a viernes en el programa LA FERIA, por RADIO UAS a la una de la tarde. En jaragonc@gmail.com pueden enviar sus comentarios.




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